¡Un cierre amargo pero necesario! Este lunes, el anuncio de la repatriación del cuerpo de Ran Gvili a Israel marca el fin de un arduo proceso para localizar y traer de vuelta a los 251 rehenes secuestrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 en Gaza. Aquel ataque sin precedentes dejó una herida profunda, con 207 personas capturadas vivas; de ellas, 166 sobrevivieron y 41 murieron en cautiverio, tres por error del ejército israelí en diciembre de 2023. Otros 44 fueron asesinados ese mismo día y llevados muertos a Gaza.
La mayoría, 216, eran israelíes, muchos con doble o triple nacionalidad. También hubo 31 trabajadores tailandeses, dos estudiantes de Nepal y Tanzania, un sanitario filipino y un franco-mexicano. Las liberaciones y repatriaciones ocurrieron principalmente en treguas de noviembre 2023 y enero-febrero 2025, y tras el alto el fuego del 10 de octubre pasado. Hamás liberó a cinco vivos fuera de tregua, mientras el ejército israelí rescató a ocho vivos y 50 cuerpos.
Los rehenes fueron tomados mayormente en kibbutz como Nir Oz (76) y Beeri (34), y 43 en el festival Tribe of Nova. Aunque la mayoría eran civiles, 25 eran soldados, 11 ya muertos al ser capturados. Entre las historias desgarradoras está la del bebé Kfir Bibas, de ocho meses y medio, secuestrado con su hermano de cuatro años y su madre argentina, todos fallecidos. De 36 menores, solo ellos no volvieron vivos, repatriados en ataúdes en 2025. De los adultos, 71 eran mujeres y 144 hombres; los más mayores, de 85 años, regresaron dos vivos y dos muertos.
Este capítulo cierra, pero las cicatrices quedan. ¿Podrá Israel sanar tras tanto dolor o seguirá este eco de tragedia?


