El Gobierno de la Ciudad de México aseguró que la realización del Mundial de Fútbol 2026 será una ocasión para abordar carencias históricas en comunidades marginadas, descartando que se transforme en un impulsor de especulación en el sector inmobiliario.
Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno, resaltó que las intervenciones en infraestructura vinculadas al torneo deportivo están enfocadas principalmente en optimizar la movilidad, los servicios básicos y las áreas de convivencia, buscando dejar un impacto duradero que favorezca a la mayoría de la población y no únicamente al evento deportivo.
Durante una rueda de prensa este lunes, Brugada reafirmó que su gestión promueve “un Mundial diferente, con un enfoque social y diseñado para las mayorías”, distanciándose de enfoques que prioricen el brillo momentáneo o las ganancias de un grupo reducido.
La jefa de Gobierno hizo hincapié en que el torneo permite agilizar iniciativas ya planeadas en zonas y colonias desfavorecidas, y rechazó de manera contundente cualquier posibilidad de impulsar la gentrificación o el aumento especulativo del valor de terrenos próximos al Estadio Azteca, subrayando que “no buscamos una ciudad que solo observe, sino una que participe y se beneficie por igual”.


