Donald Trump lanzó un grito de alarma este martes en un mitin en Iowa, advirtiendo de “cosas muy malas” si los republicanos no ganan las elecciones de medio mandato en noviembre. En el arranque de su intensa gira de campaña, el presidente insistió en que su partido debe controlar el Senado y la Cámara de Representantes, a pesar de sus tambaleantes índices de aprobación.
“Estoy aquí porque amo Iowa, pero también porque empezamos la campaña para ganar las elecciones de medio término. Hay que ganarlas”, arengó Trump ante la multitud. En estas elecciones se renueva un tercio del Senado y toda la Cámara. “Si perdemos, ustedes perderán rebajas fiscales y muchas cosas de las que hablamos. Eso conduciría a cosas muy malas”, añadió, pintando un futuro más oscuro que una película de terror postapocalíptica.
Sin embargo, su discurso económico quedó opacado por el elefante en la sala: las protestas en Mineápolis, Minnesota, donde dos personas murieron baleadas por agentes federales en redadas antiinmigración recientes. Una de las víctimas, Alex Pretti, un enfermero de 37 años, fue abatido el fin de semana. Trump, quien antes dijo a Fox News que “desescalaría un poco” la situación, esquivó el tema en Iowa. Mientras, la Casa Blanca confirmó que hará giras semanales por el país, sabiendo que históricamente los votantes castigan al presidente de turno en estas elecciones.
Con la confianza del consumidor en su nivel más bajo en una década por el costo de vida, Trump habló de una “Edad de Oro” y aseguró que los precios bajan, aunque reconoció que convencer a los votantes será un hueso duro de roer. ¿Logrará vender su optimismo o pesarán más las protestas y la economía? Esto está más reñido que un reality de eliminación.


