Un avión comercial con 15 almas a bordo, incluyendo un congresista y un candidato político, se esfumó el miércoles en Colombia, cerca de la frontera con Venezuela. La aerolínea estatal Satena reportó que el Beechcraft 1900 despegó de Cúcuta rumbo a Ocaña, un viajecito de apenas 23 minutos, pero perdió contacto con las torres de control más rápido que un influencer pierde seguidores tras un mal post.
El vuelo, con 13 pasajeros y dos tripulantes, debía aterrizar a las 12:05 (17:05 GMT) en Ocaña, pero parece que decidió tomarse un desvío inesperado. La última señal lo ubicó en una zona montañosa de Norte de Santander, entre 1,000 y 1,300 metros de altitud, según Flight Radar. Esa área, por cierto, no es precisamente un destino turístico: el clima es más cambiante que el humor de un adolescente y está controlada en gran parte por el ELN, un grupo guerrillero que no recibe precisamente con flores.
Entre los pasajeros están Diógenes Quintero, congresista con curul de paz del Acuerdo de 2016 con las FARC, y Carlos Salcedo, candidato a la Cámara Baja, junto a sus equipos. El congresista Wilmer Carrillo expresó su preocupación en X, y no es para menos, porque esto suena más a guion de película de suspenso que a un simple retraso.
Satena y las autoridades aéreas activaron protocolos de seguridad y rastreo, mientras todos cruzamos los dedos para que este Beechcraft, capaz de volar a 440 km/h, no haya decidido jugar al escondite en las montañas. ¿Desaparecido o perdido en un reality de supervivencia? Esperemos que pronto den señales de vida, y no solo en las noticias.


