En un giro que ni el guionista más atrevido de Netflix se atrevería a escribir, Donald Trump y Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, tuvieron una charlita de 40 minutos este jueves. ¿El tema? Seguridad y comercio, claro, pero con un vibe más de café entre vecinos que de cumbre internacional.
Ambos líderes, en un tono que describieron como “productivo y cordial”, acordaron que sus equipos técnicos seguirán dándole caña a los pendientes. Porque, seamos sinceros, entre tacos y hamburguesas, México y EE. UU. tienen más enredos que una telenovela en horario estelar. Sheinbaum aprovechó para destacar cómo la cooperación entre ambos países está avanzando, aunque no aclaró si eso incluye compartir recetas de guacamole o tips para lidiar con el tráfico fronterizo.
El momento “aww” de la llamada fue cuando Melania Trump se coló al teléfono para un saludito rápido. Sheinbaum, con la diplomacia de una tía en una boda, dijo que fue un gusto charlar con ella, recordando que ya se conocían de antes. ¿Reunión de club de primeras damas? Quién sabe. Lo cierto es que este diálogo no es solo un “hola, ¿qué tal?”, sino un intento de consolidar acuerdos comerciales y enfrentar retos compartidos, todo bajo el paraguas de tratados vigentes.
Al final, esta llamada parece un episodio piloto de “Diplomacia y Chill”. ¿Lograrán Trump y Sheinbaum resolver los grandes dilemas binacionales o solo quedará en un chat de buenos deseos? Mientras tanto, seguimos esperando el meme oficial de esta cumbre telefónica.


