¡El petróleo venezolano está de rebajas! Este jueves, el Parlamento de Venezuela aprobó una reforma a la ley de hidrocarburos que abre las puertas de par en par a empresas privadas, justo cuando Estados Unidos anda rondando como un ex que quiere volver tras un desamor explosivo.
La Asamblea Nacional dio luz verde al texto, que ahora espera la firma de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Su hermano, Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, celebró con más drama que un discurso de telenovela: «Queda sancionada para la historia, para el futuro, para nuestras hijas y hijos». Y remató con un optimista «solo cosas buenas vendrán después del sufrimiento». La reforma, impulsada por Delcy, llega tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero en una operación militar gringa con bombardeos incluidos en Caracas y alrededores.
Esta ley es un giro de 180 grados: más garantías para privados, menos control estatal en la exploración y una rebaja de impuestos que parece un Black Friday petrolero. Todo esto mientras Washington busca volver a meter mano tras derrocar a Maduro y suavizar el embargo que Trump impuso en 2019. La industria, que ya estaba más golpeada que un boxeador en el décimo round por desinversión, corrupción y pésima gestión, podría ver un respiro.
¿Será este el inicio de una luna de miel entre Caracas y Washington? Por ahora, el petróleo venezolano parece un soltero codiciado en una app de citas internacional. Solo falta ver quién swipea a la derecha primero.


