En una mañanera que parecía más un episodio de control de daños, Claudia Sheinbaum salió a batear rumores sobre Adán Augusto López Hernández, senador de Morena que renunció el domingo como coordinador de su bancada en el Senado. La presidenta negó tajantemente que existan denuncias por corrupción contra él, al menos no que ella sepa.
“¿Cuáles investigaciones? Solo han salido notas periodísticas, pero no tengo conocimiento de nada en la Fiscalía General de la República”, aclaró Sheinbaum desde Palacio Nacional. Cuando le preguntaron si esto representa un desgaste político, la mandataria se lavó las manos con estilo, diciendo que fue decisión del propio senador dejar el cargo para trabajar en el territorio. “Que la gente lo evalúe”, soltó, como quien pasa la papa caliente al público.
Sobre la renuncia, Sheinbaum insistió en que fue una movida personal de López Hernández para apoyar desde las bases, aunque no especificó si eso incluye repartir volantes o hacer memes motivacionales. Mientras tanto, la llegada de Ignacio Mier Velasco como nuevo coordinador de Morena en el Senado fue recibida con un respetuoso “es cosa de ellos”. De paso, aprovechó para lanzar flores a los legisladores del PT y del Verde Ecologista, destacando las reformas aprobadas que, según ella, dan certeza y no incertidumbre como grita la oposición.
En fin, Sheinbaum pintó el asunto como un simple cambio de turno, no como un escándalo de telenovela. ¿Será que Adán Augusto solo necesitaba un cambio de aire, o hay más chisme bajo la mesa? Por ahora, la presidenta dice que no hay nada que ver aquí, sigan circulando.


