Gustavo Petro y Donald Trump se reunieron por primera vez este martes en la Casa Blanca, en un encuentro que intentó remendar más de un año de tensiones entre Colombia y Estados Unidos. Petro, en una entrevista con Caracol Radio desde Washington, calificó a Trump de “gringo franco” y le puso un nueve de diez a la reunión. ¿Amistad o solo diplomacia con cafeína?
Durante las dos horas en el Despacho Oval, con el vicepresidente J.D. Vance de testigo, hablaron de energías limpias, exportar gas venezolano vía Colombia, lucha contra el narcotráfico y una reciente disputa comercial con Ecuador. La prensa no entró, pero una foto mostró a Trump con cara de póker, como si estuviera calculando el precio de un campo de coca. Petro salió a las 13:00 hora local, mientras un asesor suyo portaba un panfleto gritando “Colombia: Aliado contra narcoterroristas”.
La relación entre ambos ha sido una montaña rusa. Trump llamó a Petro “líder del narcotráfico” en octubre sin pruebas y hasta sugirió acciones militares. Petro, exguerrillero antiimperialista, ha devuelto el golpe, tildando de “crímenes de guerra” ataques a embarcaciones y de “secuestro” la operación contra Maduro. Sin embargo, una llamada positiva en enero abrió la puerta a este cara a cara. Trump incluso dijo que Petro suavizó su tono tras lo de Maduro. ¿Estrategia o improvisación?
Con Colombia como mayor productor de hoja de coca y aliado clave de EE. UU., la reunión mostró cifras de incautaciones, aunque los cultivos aumentaron bajo Petro. ¿Lograrán un acercamiento duradero o seguirán siendo el dúo más impredecible? Esto parece más un culebrón que una cumbre. Que alguien traiga las palomitas.


