La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla confirmó que Javier López Zavala, exfuncionario priista condenado por el feminicidio de la activista Cecilia Monzón Pérez, fue trasladado la madrugada del 2 de febrero de 2026 al Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “El Altiplano”, en Almoloya de Juárez, Estado de México. Nada de resort de lujo, sino un cambio de aires a la prisión más estricta del país.
El secretario Francisco Sánchez González explicó que el traslado, desde el penal de San Miguel en Puebla, se hizo bajo protocolos de alta seguridad y respetando los derechos humanos, como si fuera un VIP del crimen. La movida responde a una estrategia para mantener la paz en los penales poblanos, porque al parecer, López Zavala no era precisamente el vecino más tranquilo de la cárcel. Autoridades estatales y federales coordinaron el operativo, asegurando que todo fuera más limpio que un episodio de reality show editado.
Recordemos que el 31 de diciembre de 2025, un tribunal poblano sentenció a López Zavala y a dos cómplices a 60 años de prisión por el feminicidio de Monzón, ocurrido el 21 de mayo de 2022 en San Pedro Cholula. La Fiscalía acreditó que él fue el cerebro detrás del crimen, ejecutado por dos sujetos en moto mientras Cecilia conducía su camioneta. Además de la condena, les impusieron multas y reparación del daño moral, como si el dinero pudiera borrar una tragedia.
El caso de Monzón desató una ola de indignación y movilización, dando origen a la “Ley Monzón”, que protege a menores si su padre es condenado por feminicidio. Ahora, con López Zavala en El Altiplano, este caso emblemático sigue resonando en la lucha contra la violencia de género. ¿Será que en este penal encuentra roommates tan “encantadores” como su historial? El tiempo lo dirá.


