¡Polonia entra al juego de espías! Este jueves, el ministro de Justicia polaco, Waldemar Zurek, anunció la formación de un equipo de alto calibre con agentes de los servicios secretos, fiscales y policías para rastrear los tentáculos del fallecido Jeffrey Epstein en el país. Sí, el financiero estadounidense, acusado de tráfico sexual de menores, sigue dando de qué hablar desde la tumba.
La movida llega tras la publicación de millones de documentos por el Departamento de Justicia de EE. UU. el viernes pasado, que destapan las conexiones de Epstein con un quién es quién de influyentes globales. Zurek, quien lidera este escuadrón de investigación, reveló que ya tienen en la mira a dos personas de nacionalidad polaca, un hombre y una mujer, aunque guardó los detalles más jugosos bajo llave. ¿Nombres? ¿Motivos? Eso es más secreto que la receta de la abuela para el pierogi.
El objetivo del equipo es claro: desentrañar si las actividades de Epstein y su red en Polonia merecen una investigación más profunda, especialmente si hay víctimas locales involucradas. ¿Fue Polonia un simple punto de paso o un nodo clave en esta red de escándalos? Zurek y su grupo de detectives están listos para hurgar en cada rincón, desde Varsovia hasta las aldeas más remotas, para encontrar respuestas.
Esto no es un episodio de serie policiaca, pero tiene todos los ingredientes: intriga internacional, figuras sombrías y un pasado que no quiere quedarse enterrado. ¿Encontrarán algo turbio o solo rumores reciclados? Esto pinta más enredado que un cable de auriculares en el fondo de un bolso.


