¡Vientos de cambio en Venezuela! El miércoles, al menos 17 presos políticos fueron excarcelados como parte de un proceso anunciado por el gobierno interino tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar de EE. UU. el 3 de enero. Según la oenegé Foro Penal, con estas liberaciones ya suman 367 desde el 8 de enero, cuando Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento, prometió soltar a un “número importante” de detenidos. Sin embargo, familiares y defensores critican que el goteo es más lento que una cola en el banco un lunes.
Las excarcelaciones se realizaron en cuatro prisiones cerca de Caracas, informó Alfredo Romero, director de Foro Penal, a AFP. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta de Maduro, anunció el viernes una ley de amnistía general bajo presión de EE. UU. Aunque asegura trabajar “intensamente” en ella, Romero insiste: “La libertad de presos políticos no debería depender de una amnistía; el gobierno puede liberarlos ya”. ¿Promesas o maniobras políticas?
El contexto es explosivo: la caída de Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras una incursión militar con bombardeos en Caracas y alrededores, marcó un antes y un después. Desde el sábado 31 de enero, Laura Dogu, jefa de la misión diplomática de EE. UU., llegó como encargada de negocios para retomar relaciones rotas desde 2019. ¿Alianza o supervisión?
¿Liberaciones reales o cortina de humo? Esto está más enredado que un culebrón venezolano en horario estelar.


