En un duelo más extraño que ver a un mariachi en un rodeo, los mexicanos han brillado más en el Super Bowl que en finales de la UEFA Champions League. Sí, aunque el torneo europeo sea el santo grial del soccer, la NFL ha visto a más paisanos levantando trofeos que pateando balones en el partido decisivo del Viejo Continente.
El Super Bowl cuenta con cuatro héroes nacionales en su historia. Efrén Herrera, de Guadalajara, abrió el camino en 1978 con los Dallas Cowboys, ganando el anillo en el Super Bowl XII y sumando nueve puntos. Rafael Septién, de la CDMX, jugó en 1979 con los Cowboys, aunque perdió. Frank Corral, de Chihuahua, hizo historia en 1980 con los Rams como pateador doble. Pero el rey es Raúl Allegre, de Torreón, con dos anillos con los Giants en 1987 y 1991, siendo el mexicano más laureado del emparrillado.
En cambio, la Champions League solo presume a dos en finales. Rafael Márquez fue titular con el Barcelona en 2006, ganando al Arsenal, y aunque repitió título en 2009, una lesión lo dejó fuera. Javier “Chicharito” Hernández jugó con el Manchester United en 2011, pero cayó ante el Barça. Jonathan dos Santos, campeón ese año, no pisó cancha en la final.
La NFL también celebra a mexicanos por ascendencia como Ted Hendricks o Anthony Muñoz, y nuevos talentos como Elijah Arroyo, criado en Cancún, que podría brillar en el Super Bowl LX con los Seahawks. ¿Será que los mexicanos nacimos para el casco y no para la bota? En este juego, llevamos más touchdowns que goles europeos.


