¡Drama migratorio en Minnesota! El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. confirmó este viernes que busca deportar a Liam Conejo Ramos, un niño ecuatoriano de cinco años detenido el mes pasado. Sí, leyeron bien: cinco años. ¿Qué sigue, multar a bebés por no pagar impuestos?
Liam, captado por cámaras con un gorro azul de conejo y mochila de Spider-Man, se convirtió en el rostro de una polémica más grande que un cómic de superhéroes. Él y su padre, Adrián Conejo Arias, entraron legalmente como solicitantes de asilo, pero fueron retenidos en un centro del ICE en Dilley, Texas, hasta que un juez ordenó su liberación el 31 de enero. Ahora, de vuelta en Minnesota, el gobierno insiste en que Adrián está ilegalmente, aunque no suelta detalles jugosos. La portavoz Tricia McLaughlin jura que esto es un “procedimiento estándar”, no una venganza, como sugirió la abogada del niño, Danielle Molliver, quien calificó la movida de “extraordinaria” y oliendo a represalia.
El caso estalló en titulares, mientras Trump y sus funcionarios prometen “reducir tensiones” en Minnesota tras enviar miles de agentes en su cruzada antiinmigrante. Pero la cosa se calienta: protestas sacuden el estado, sobre todo porque agentes del ICE han matado a dos ciudadanos estadounidenses a tiros. ¿Reducir tensiones? Esto parece más un reality show de caos.
Así que, mientras Liam sigue siendo un peón en este juego de ajedrez migratorio, la pregunta queda flotando: ¿es esto justicia o una cacería absurda? Algo me dice que ni Spider-Man podría desenredar este lío sin romper unas cuantas telarañas.


