¡Cuba en el ojo del huracán! China salió este martes a batear por la isla, afirmando que no hay reportes de ciudadanos chinos varados allí pese a la suspensión de vuelos por falta de combustible. El bloqueo de EE. UU. a los envíos petroleros desde Venezuela tiene la culpa, y Pekín no se quedó callado.
Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, soltó en rueda de prensa que su país apoya a Cuba en la defensa de su soberanía y rechaza cualquier injerencia extranjera. Con tono de telenovela, criticó las “prácticas inhumanas” que privan a los cubanos de su derecho a sobrevivir. China promete ayuda dentro de sus posibilidades, según el ‘Global Times’. Un día antes, el Kremlin también confirmó contactos con La Habana para esquivar las “técnicas asfixiantes” de Washington, mientras la Administración Trump aprieta el cerco con amenazas de aranceles a quien suministre combustible.
México no se quedó atrás en este culebrón energético. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de “injustas” las presiones de EE. UU. y aseguró que seguirán buscando vías diplomáticas para reanudar envíos de petróleo. De hecho, ya mandaron ayuda humanitaria con dos buques de la Armada cargados con 814 toneladas de víveres. ¡Eso es solidaridad con sabor a tortilla!
Mientras el bloqueo de EE. UU. sigue siendo el villano de esta trama, Cuba recibe palmadas en la espalda de aliados como China y México. ¿Lograrán romper el cerco o seguirá este drama petrolero más enredado que un cable de audífonos en el bolsillo? El próximo capítulo promete más intriga que una serie de Netflix.


