En un evento que parece sacado de una película de espías con presupuesto limitado, el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles de la Semar y el General Ricardo Trevilla Tejo de la Defensa Nacional se reunieron con los mandos militares de 35 naciones. Esto ocurrió el 10 y 11 de febrero de 2026 en Washington, D.C., para charlar sobre cómo salvar el hemisferio de las amenazas que acechan como villanos de cómic.
El secretario de Guerra de EE. UU., Peter Brian Hegseth, dio la bienvenida con un discurso que probablemente incluyó chistes sobre café descafeinado, mientras el General John Daniel Caine, Jefe del Estado Mayor Conjunto, organizó el circo. En este foro multilateral, ministros y jefes de defensa discutieron desafíos comunes, buscando estabilidad regional como quien busca Wi-Fi gratis en un aeropuerto abarrotado.
México presumió que la coordinación con el Comando Norte de EE. UU. y la Estrategia Nacional de Seguridad Pública de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo está funcionando. Según el comunicado, han reducido el flujo de drogas hacia el norte y los delitos de alto impacto en la frontera, algo así como ponerle candado a una puerta que antes estaba abierta de par en par. Tanto la Marina como la Defensa reafirmaron su compromiso con la cooperación internacional, bajo principios de reciprocidad y confianza mutua, como si fuera un pacto de no pelearse en la cena familiar.
Por su parte, Sheinbaum adelantó en su mañanera del 11 de febrero esta visita militar y anunció que Omar García Harfuch, titular de la SSPC, también viajaría a EE. UU. para más reuniones de seguridad. En medio de esfuerzos conjuntos contra cárteles, fentanilo y tráfico de armas, esto parece un reality show de geopolítica. ¿Próximo episodio? Quizás un crossover de narcos y agentes con giros más locos que una telenovela de medianoche.


