¡Batalla legal en marcha! Cuatro estados liderados por demócratas —California, Colorado, Illinois y Minnesota— presentaron el miércoles una demanda en un tribunal federal de Chicago para frenar al gobierno de Donald Trump, que planea eliminar 600 millones de dólares en fondos para salud pública. Acusan a la administración de aplicar “recortes devastadores” por pura “animadversión política” y desacuerdos en temas como la inmigración, que no tienen nada que ver con la salud.
Estos fondos, gestionados por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), son clave para monitorear amenazas sanitarias, responder a brotes y planificar emergencias. Programas como la prevención y vigilancia del VIH están en la cuerda floja. Un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) justificó los recortes diciendo que no reflejan las prioridades de la agencia, aunque no comentó sobre la demanda. Trump ha intentado varias veces retener fondos a estados demócratas, pero jueces han bloqueado sus movidas en el pasado.
El mes pasado, un juez detuvo temporalmente otro recorte de más de 10,000 millones en fondos para cuidado infantil y asistencia familiar a cinco estados demócratas, por supuestas preocupaciones de fraude. Trump también amenazó en febrero con suspender financiación a “ciudades santuario”, alegando que sus políticas promueven “delincuencia y fraude”. Según el New York Post, su oficina presupuestaria ordenó recuperar más de 1,500 millones de estados demócratas.
Rob Bonta, fiscal general de California, acusó a Trump de usar fondos federales para imponer su agenda, algo que ya ha fallado antes. ¿Ganarán los estados esta pelea o Trump seguirá jugando al recortador? Esto está más tenso que un reality de eliminación.


