¡Agárrense, que Guanajuato está que arde! Las autoridades dieron un golpe de película al detener a Moisés “N”, presunto líder de una célula criminal detrás de la masacre de Loma de Flores, Salamanca, donde 11 personas perdieron la vida el 25 de enero en una guerra entre el Cártel de Santa Rosa de Lima y el CJNG.
El operativo, montado el 18 de febrero en Cerrito de las Yerbas, Villagrán, fue un desfile de uniformes: Ejército, Guardia Nacional, fiscales de todos los sabores y hasta el Centro Nacional de Inteligencia. Junto a Moisés cayeron Jorge Gabriel “N” y Margarita “N”, señalados como los cerebritos logísticos que ayudaron en el ataque y la huida. En el lugar, hallaron un arsenal digno de un videojuego: armas, droga y equipo táctico, aunque no dieron el inventario completo. ¿Qué esconden? ¿Un tanque, tal vez?
Con estas detenciones, ya son seis los capturados por el sangriento episodio. Tres habían caído días después del ataque, y ahora este trío completa el elenco. El Secretario de Seguridad, Juan Mauro González Martínez, presumió la jugada el 19 de febrero como si fuera el guion de una serie de Netflix, prometiendo que no habrá impunidad. Además, la Fiscalía del Estado logró siete órdenes de captura más contra involucrados. ¿Próximo capítulo? Juicio o fuga.
Dato curioso: de las 11 víctimas, cinco eran supuestos guardias privados del CJNG. ¿Seguridad o soldados de cártel? Esto está más enredado que un chisme de vecindario. Mientras, Guanajuato sigue siendo el ring de una pelea que ni el mejor árbitro puede parar. ¿Habrá knockout o solo más rounds?


