Donald Trump salió el lunes a desmentir con todo en Truth Social los rumores de que el jefe del Estado Mayor, general Dan Caine, le habría advertido contra una gran intervención militar en Irán. “Caine prefiere no ver guerra, como todos, pero si se decide atacar, cree que sería pan comido ganarla”, escribió Trump, más confiado que un vendedor de seguros.
Según el presidente, Caine no ha hablado de evitar ataques ni de “falsos ataques limitados” que circulan por ahí. “Solo sabe cómo GANAR y, si le digo que lo haga, liderará la ofensiva”, aseguró Trump, pintando al general como un Rambo con galones. Sin embargo, medios como el Washington Post reportaron que Caine expresó en la Casa Blanca y el Pentágono preocupaciones por la escasez de municiones y la falta de apoyo de aliados, lo que pondría en riesgo a las tropas estadounidenses. The Wall Street Journal agregó que tanto Caine como otros del Pentágono señalaron peligros de bajas, y Axios mencionó que el general advirtió sobre quedar “enredados en un conflicto prolongado”.
Incluso Steve Witkoff y Jared Kushner, cercanos a Trump, habrían pedido darle una chance a la diplomacia, según Axios. Pero Trump acusó a estos medios de “escribir mal a propósito”. “Yo tomo la decisión. Prefiero un Acuerdo, pero si no hay, será un día muy malo para Irán y, tristemente, para su pueblo”, amenazó. Con dos portaaviones y una fuerza masiva en Oriente Medio, Trump ya ordenó ataques a instalaciones nucleares iraníes el año pasado y sigue presionando por un nuevo acuerdo nuclear.
Mientras, las negociaciones con Teherán continúan, con una nueva ronda este jueves. ¿Será diplomacia o un juego de póker con misiles de fondo? Con Trump, esto parece más impredecible que un reality show en su prime.


