¡Basta de hacer del narco una estrella de Hollywood! Eso dijo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su conferencia de prensa, dejando claro que su gobierno quiere borrar esa narrativa aspiracional que pinta a los delincuentes como influencers con pistolas. “Ser delincuente no es vida de famosos, es una opción de muerte”, sentenció, como si estuviera cancelando la próxima temporada de una serie de narcos.
Sheinbaum criticó esas producciones que glorifican el crimen, surgidas durante la supuesta guerra contra el narco, y que hicieron parecer que portar un arma era tan cool como tener un millón de seguidores. “¿Qué identidad te da un grupo delictivo? Ninguna, solo problemas”, afirmó, proponiendo que la verdadera identidad viene de transformar el país, practicar deporte, estudiar o hasta de recuperar espacios con amigos, no de jugar al matón de barrio.
La presidenta insistió en que los jóvenes buscan aventura, pero el Estado debe ofrecerles oportunidades reales, no un boleto al inframundo. Esto cobra fuerza tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG, el 22 de febrero, en un operativo conjunto con apoyo de EE. UU. La respuesta del cártel fue un caos de película: quema de vehículos, bloqueos en carreteras y ataques a la seguridad en Jalisco, Michoacán, Guerrero y Guanajuato, entre otros.
En su estrategia de seguridad, Sheinbaum apuesta por atacar las causas estructurales con programas como “Jóvenes Transformando México”, enfocado en chavos de 12 a 29 años para fortalecer el tejido social. Porque, seamos sinceros, la única transformación que ofrece el narco es la de pasar de vivo a trending topic en las noticias policiales.


