En medio de una semana marcada por la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, México y Estados Unidos sellaron en silencio un acuerdo crucial. Este jueves, la Secretaría de Hacienda reveló mediante el Comunicado 18 un Memorándum de Entendimiento firmado el 19 de febrero entre la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mexicana y el Servicio de Impuestos Internos-Investigación Criminal (IRS-CI) de EE. UU. El objetivo: rastrear los flujos financieros del tráfico ilícito de armas.
La noticia llega tras un operativo que dejó más de 60 muertos, incluidos 25 elementos de la Guardia Nacional, y desató violencia en Jalisco y Michoacán. En su conferencia mañanera, Claudia Sheinbaum no se anduvo con rodeos. Exigió reciprocidad a Washington: “Así como nosotros frenamos el fentanilo hacia EE. UU., que disminuyan las armas que entran a México”. Subrayó que muchas de estas armas, usadas por militares estadounidenses, alimentan el crimen aquí. “Nos quieren ayudar, ¡paren la entrada de armas!”, lanzó sin filtro.
El acuerdo entre la UIF y el IRS-CI, aunque no vinculante, establece canales de colaboración para golpear las finanzas del tráfico de armas, un negocio de cientos de millones de dólares que sostiene a organizaciones criminales. Hacienda destacó que se alinea con estándares del Grupo de Acción Financiera Internacional, buscando debilitar económicamente a estos grupos. La UIF aporta datos del sistema bancario mexicano, mientras el IRS-CI suma su expertise en delitos fiscales y lavado de dinero.
Sheinbaum también recibió felicitaciones de Sara Ann Carter, de la Oficina Nacional de Política de Control de Drogas de EE. UU., y del embajador Ronald Johnson tras una reunión con el Gabinete de Seguridad. Este pacto es un paso, pero el mensaje es claro: México quiere menos balas cruzando la frontera y más acciones concretas del vecino del norte.


