¡La tensión en Oriente Medio sube más rápido que la temperatura en un desierto! El Gobierno de Arabia Saudita confirmó en la madrugada de este martes que la Embajada de Estados Unidos en Riad fue atacada por dos drones, desatando un incendio “limitado” con daños materiales “menores”, según un portavoz del Ministerio de Defensa en X. Aunque no señalaron directamente a Irán, el ataque se enmarca en una oleada de agresiones iraníes contra bases e instalaciones estadounidenses en el golfo Pérsico.
La Misión de EE. UU. en Arabia Saudita reaccionó con una “notificación de confinamiento” para sus ciudadanos en Riad, Yeda y Dhahran, instándolos a “refugiarse en sus hogares de inmediato” y restringiendo viajes no esenciales a instalaciones militares en la región. En X, aseguraron que siguen monitoreando la situación en Oriente Próximo, que está más candente que un sartén al fuego. Mientras tanto, el presidente Donald Trump, en declaraciones a NewsNation, prometió que “pronto se sabrá” la respuesta de su país a este ataque contra su legación diplomática.
Curiosamente, Trump matizó sus planes bélicos respecto a Irán. Horas antes, había dicho al New York Post que no descartaba tropas terrestres, contradiciendo a presidentes que juran “no habrá botas en el suelo”. Sin embargo, luego afirmó que no cree necesario desplegarlas, alardeando que lograron en un día los objetivos planeados para cuatro semanas. ¿Será una estrategia de despiste o un cambio de rumbo? Esto está más confuso que un mapa sin brújula, pero una cosa es segura: el Golfo no está para visitas turísticas ahora mismo.


