¡El conflicto en Oriente Medio se calienta más que un asador en verano! En la madrugada de este martes, el Ejército de Israel lanzó una nueva oleada de ataques contra Beirut, capital de Líbano, apuntando a instalaciones del partido-milicia chií Hezbolá. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron en Telegram que atacaron la sede y depósitos de armas del grupo en la ciudad, sin dar más detalles. También bombardearon la sede de la cadena Al Manar, afín a Hezbolá, en el barrio Haret Hreik, aunque aún no se reportan víctimas ni daños materiales, según la propia estación.
El portavoz de las FDI, Avichay Adraee, ordenó la evacuación urgente de los habitantes del sur de Beirut, especialmente cerca de Haret Hreik, advirtiendo en X que están próximos a objetivos de Hezbolá que serán atacados con fuerza. “Por su seguridad, evacuen inmediatamente y aléjense al menos 300 metros”, instó, compartiendo un mapa del área. Este es el segundo día de ataques israelíes contra Líbano, en respuesta a proyectiles lanzados por Hezbolá como represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en bombardeos de EE. UU. e Israel desde el sábado.
Hezbolá calificó sus acciones como “defensivas y legítimas”, denunciando en Al Manar más de un año de agresiones israelíes pese al alto el fuego de noviembre de 2024. Exigen el fin de la “agresión” y critican la presencia de cinco puestos militares israelíes en el sur de Líbano, violando el acuerdo. Las autoridades libanesas reportan más de 50 muertos, 154 heridos y 29,000 desplazados por esta campaña. ¿Se detendrá esta escalada o seguirá el intercambio de golpes? Esto está más complicado que un nudo marinero.


