¡Noticia caliente desde la isla, y no precisamente por el sol caribeño! Varios negocios privados en Cuba han dado un paso histórico al realizar las primeras importaciones de combustible, en medio de una escasez que tiene a todos buscando gasolina como si fuera el Santo Grial. Un empresario cubano, que prefirió mantenerse en el anonimato, reveló que importó un isotanque de combustible directamente desde Estados Unidos, a pesar de las presiones y sanciones gringas que han apretado el grifo durante décadas.
Este dueño de una empresa mayorista de alimentos contó que el contenedor llegó a finales de la semana pasada al puerto de El Mariel, a unos 50 kilómetros al oeste de La Habana. Ya lo trasladó a la capital y está listo para usarlo. “Ya lo puedo usar”, aseguró con alivio, mientras gestiona el próximo envío. Este hito se produce tras la autorización del gobierno cubano a inicios de febrero, permitiendo por primera vez en casi 70 años que privados importen combustible, rompiendo con el monopolio estatal en un momento de crisis energética que tiene a la isla más sedienta de gasolina que un carro viejo en carretera.
Es como si Cuba hubiera encontrado un atajo en el juego de las sanciones, trayendo combustible del “vecino del norte” que tanto ha complicado las cosas. ¿Será este el inicio de una nueva era para los negocios privados en la isla o solo un parche temporal para la sequía de combustible? Esto está más intrigante que una novela de espías en plena Guerra Fría.


