¡Macron saca el arsenal naval! Este martes, el presidente francés anunció refuerzos militares en Oriente Medio, enviando al portaviones Charles de Gaulle y sus fragatas de escolta rumbo al Mediterráneo. Todo esto mientras la región arde tras los ataques de Israel y EE. UU. contra Irán, que acabaron con la vida del guía supremo Alí Jamenei.
El conflicto estalló el sábado, y desde entonces Irán contraataca, apuntando a bases militares de EE. UU. y a países aliados en el Golfo. Macron, en un discurso televisado, ordenó el despliegue del Charles de Gaulle con sus aviones, además de aviones Rafale, sistemas antiaéreos y radares aerotransportados enviados en las últimas horas. También mandó la fragata Languedoc y más medios antiaéreos a Chipre, donde la base británica de Akrotiri sufrió un ataque con dron, llevando al primer ministro Keir Starmer a reforzar la zona con un buque y helicópteros.
El estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo y gas natural licuado mundial, está cerrado de facto, con navieras suspendiendo rutas como si fuera un puerto fantasma. Macron, con aire de capitán de alta mar, quiere armar una coalición con medios militares para proteger las vías marítimas esenciales para la economía global. Francia, además, ya derribó drones en “legítima defensa” y reportó daños materiales leves en dos de sus bases por ataques limitados.
¿Será Macron el nuevo almirante de la paz o solo un espectador más en este juego de Risk marítimo? Mientras el Charles de Gaulle surca el Mediterráneo, el mundo contiene el aliento y el petróleo sube más rápido que un cohete. ¡Bon voyage, capitán!


