¡El Mediterráneo oriental está más caliente que un kebab recién hecho! Este miércoles, el Ministerio de Defensa turco anunció que los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN interceptaron un misil balístico iraní que volaba rumbo a su espacio aéreo, tras pasearse por Siria e Irak.
Es la primera vez que Turquía, miembro de la OTAN y vecina de Irán, se ve salpicada por el creciente lío entre Teherán, EE. UU. e Israel, un conflicto que ya parece una telenovela regional con demasiados personajes. Por suerte, no hubo víctimas ni heridos, pero Ankara no se quedó callada. “Advertimos a todos que no jueguen con fuego y escalen esto más”, declararon, prometiendo consultas con la OTAN y aliados. También dejaron claro que defenderán su territorio sin titubear y que se reservan el derecho de responder a cualquier movida hostil. ¡Más claros que un té turco!
Los restos del misil interceptado cayeron en el distrito de Dortyol, en la provincia de Hatay, al sureste del país. Mientras, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, condenó los ataques iraníes contra Turquía, reafirmando que la alianza está firme junto a sus miembros. “Nuestra postura de defensa y disuasión no flaquea, especialmente en temas de defensa aérea”, aseguró, como quien dice “no se metan con nosotros”.
Turquía entra al ring de este conflicto como un boxeador que no quería pelear, pero ya tiene el guante puesto. ¿Será este el inicio de un capítulo más intenso o solo un susto pasajero? El Mediterráneo espera, con los nervios de punta.


