La agencia de la ONU para refugiados, Acnur, soltó la bomba este viernes: Oriente Medio está en una «emergencia humanitaria mayor». Desde que Israel y Estados Unidos atacaron Irán el sábado pasado, la región se ha convertido en un tablero de Risk en llamas. La respuesta, dicen, no puede esperar ni un segundo más.
Ayaki Ito, jefe de emergencias de Acnur, explicó en Ginebra que la escalada de hostilidades ha desatado un éxodo masivo. No solo en Irán, sino que los enfrentamientos en la frontera entre Afganistán y Pakistán también han mandado a miles de familias a buscar refugio con lo puesto. Estamos hablando de casi 25 millones de personas ya afectadas, entre refugiados, desplazados internos y retornados, atrapados en este caos que parece un guion de película distópica. Acnur está moviendo cielo y tierra para llevar ayuda, pero la cosa está más complicada que encontrar Wi-Fi en el desierto.
Mientras tanto, nuevos ataques sacuden Irán y Líbano este viernes, y Israel promete apretar el acelerador en una guerra que ya se extendió como un meme viral. En Líbano, unas 100,000 personas han tenido que huir desde el lunes, cuando el conflicto los arrastró al ring. Ito insiste en que los civiles deben poder moverse y cruzar fronteras con seguridad, pero con tanto fuego cruzado, eso suena tan probable como ganar la lotería.
Al final, Oriente Medio parece un reality show donde nadie quiere participar. ¿Logrará Acnur poner un parche a esta catástrofe, o seguiremos viendo más capítulos de este desastre en tiempo real? Esto está más intenso que una discusión en grupo de WhatsApp.


