Donald Trump ha armado su propio Avengers antinarcóticos, pero Colombia, el rey de la cocaína, no fue invitado a la fiesta. El sábado, en su club de golf en Doral, cerca de Miami, Trump lanzó la cumbre “Escudo de las Américas” con 16 líderes latinoamericanos, prometiendo “fuerza militar letal” contra cárteles y “redes terroristas”. ¿El problema? Gustavo Petro, presidente colombiano, se quedó mirando desde la ventana.
La Casa Blanca, por medio de su portavoz Karoline Leavitt, soltó el martes un “no estás listo, bro” diplomático. Según ella, Colombia no muestra el nivel de cooperación que Trump quisiera para un pase VIP a esta alianza. Sin embargo, dejó la puerta entreabierta, diciendo que esperan expandir la membresía pronto. ¿Traducción? “Arregla tu actitud y tal vez te dejamos entrar”. Mientras tanto, Petro criticó la exclusión, diciendo que la alianza está llena de países “pequeños, débiles y sin experiencia” para enfrentar el narco. ¡Uy, eso dolió más que un spoiler de tu serie favorita!
Trump se rodeó de aliados de Argentina, El Salvador y Chile, pero ignoró a los pesos pesados de izquierda como Brasil, México y, claro, Colombia. Petro y Trump han tenido más roces que una pareja en crisis, incluyendo la retirada del visado de Petro el año pasado. Aunque la tensión bajó tras una reunión en la Casa Blanca el 3 de febrero, parece que la invitación al club exclusivo sigue perdida en el correo.
¿Será que Petro necesita mandar un ramo de flores diplomáticas o Trump solo está jugando al duro? Mientras, el narco sigue de fiesta, riéndose de estas telenovelas políticas. ¡Qué reality show tan caro nos salió este!


