¡Sorpresa en el juego del petróleo! Estados Unidos anunció el jueves que permitirá temporalmente la venta de crudo ruso que ya está navegando en alta mar, en medio de una escalada de precios energéticos tras los ataques de Washington e Israel contra Irán. El Departamento del Tesoro emitió una licencia que autoriza la comercialización de petróleo y productos petrolíferos rusos cargados en buques antes de las 12:01 AM del 12 de marzo, con vigencia hasta el 11 de abril.
Esta medida llega tras otra decisión similar la semana pasada, cuando EE. UU. permitió que petróleo ruso varado en el mar se vendiera a la India. Scott Bessent, secretario del Tesoro, aclaró que la autorización busca “ampliar el alcance global de la oferta existente” de crudo, pero enfatizó que es una acción “limitada y de corto plazo”. Nada de abrazos eternos con Moscú, al parecer.
Por su parte, el enviado presidencial ruso Kirill Dmitriev, tras una reunión del grupo de trabajo económico entre EE. UU. y Rusia en Florida, celebró la movida como un reconocimiento al “papel clave y sistémico” del petróleo y gas rusos para la estabilidad económica mundial. En su canal de Telegram, Dmitriev no perdió chance de criticar las sanciones contra Rusia, tildándolas de “ineficaces y destructivas”, como si estuviera vendiendo un argumento en un mercado.
Esto huele a una tregua energética forzada por la crisis de precios, pero con fecha de caducidad. Mientras los tambores de guerra suenan en Medio Oriente, el petróleo ruso se cuela por una rendija temporal. ¿Será suficiente para calmar el mercado o solo un parche en una llanta pinchada? El reloj sigue corriendo.


