¡Se acabó el suspenso, o casi! El Parlamento Europeo parece listo para votar esta semana una ley que aplica partes del acuerdo comercial con Estados Unidos, tras dos suspensiones por considerar que Washington jugaba sucio. ¿Un paso hacia la paz comercial o un nuevo round de drama?
El acuerdo, sellado en Escocia en julio pasado, busca eliminar aranceles de la UE sobre productos industriales estadounidenses, mejorar el acceso de agrícolas europeos y mantener el arancel cero para las langostas gringas, un guiño de 2020 con Trump. Sin embargo, muchos legisladores europeos fruncen el ceño: la UE baja la mayoría de sus aranceles mientras EE. UU. se aferra a un 15% general. ¿Justo? Ni de cerca, pero están dispuestos a tragar sapos con condiciones. Una cláusula de caducidad de 18 meses, medidas contra avalanchas de importaciones yankis y una nueva “cláusula de entrada en vigor” que ata las reducciones arancelarias al cumplimiento de Washington han desbloqueado el asunto, según dos funcionarios de la UE.
Un grupito de legisladores decidirá este martes si se vota, y todo apunta a un sí. Si pasa, la Comisión de Comercio del Parlamento votará el jueves, un trámite clave. Aun así, Parlamento y estados miembros de la UE deberán negociar un texto final, retrasando la aprobación hasta abril como mínimo. Las votaciones de enero y febrero se suspendieron por caprichos de Trump, como su obsesión con comprar Groenlandia y amenazas de aranceles a aliados, más un recargo del 10% a importaciones que encareció exportaciones europeas.
¿Será este el fin de la telenovela comercial o solo un capítulo más? Europa juega con cautela, pero con Trump de por medio, esto puede girar más que un trompo en una pista de hielo.


