¡La tensión no da tregua! Este martes por la mañana, un nuevo ataque con drones y cohetes golpeó la embajada de Estados Unidos en Bagdad, según informó una fuente de seguridad. Un periodista de la AFP fue testigo del drama: humo negro se elevó tras una explosión en el complejo, mientras las defensas aéreas interceptaban un dron en pleno vuelo.
La fuente detalló que “tres drones y cuatro cohetes” apuntaron a la sede diplomática, y al menos un dron se estrelló dentro del recinto, como un invitado no deseado que se cuela en una fiesta. Este ataque llega apenas horas después de que las defensas aéreas frustraran otro intento con cohetes contra la misma embajada, lo que demuestra que la capital iraquí está más caliente que una sartén en plena fritura.
Aunque no se han reportado víctimas ni daños específicos de inmediato, el incidente suma un capítulo más al caos en la región, en medio de la guerra entre EE. UU., Israel e Irán. Bagdad, ya un punto candente por ataques previos, parece ser el ring favorito para enviar mensajes explosivos a Washington. ¿Quién está detrás de este último golpe? Las sospechas apuntan a grupos respaldados por Irán, pero no hay confirmación oficial.
Esto pinta como una partida de ajedrez donde las piezas son drones y misiles. ¿Responderá EE. UU. con más fuerza o buscará calmar las aguas? Mientras tanto, la embajada en Bagdad sigue siendo un imán para problemas, y el humo de hoy no parece ser el de un asado amistoso.


