¡Un descubrimiento que pone los pelos de punta! El colectivo Buscando a Jonás de Puerto Peñasco, en Sonora, encontró un panteón clandestino con 16 fosas y unos 22 restos óseos durante una búsqueda de tres días, del 11 al 13 de marzo. Todo empezó mientras rastreaban a Pedro Marcos León López, desaparecido desde el 22 de febrero de 2023.
En un comunicado desgarrador, el colectivo relató cómo, explorando el desierto cerca de Sonoyta, dieron con este cementerio macabro. Algunas fosas estaban vacías, pero alrededor había osamentas dispersas como si fueran piezas de un rompecabezas siniestro. Contaron 22 restos, aunque las autoridades registraron 15 fosas y 19 osamentas. Ahora, los peritos determinarán si pertenecen a varias personas y cuánto tiempo llevan ahí, olvidados bajo el sol ardiente.
Entre los hallazgos había cráneos, un fémur, vértebras, ropa, cobijas, lonas, un anillo de matrimonio y calzado, pistas que podrían devolver nombres a estas víctimas. “Dolor por tanta maldad, pero esperanza de que cada resto traiga respuestas a una familia”, expresó el colectivo, con el corazón en un puño. Instaron a quienes tengan desaparecidos en la región, especialmente en la frontera de Sonora o intentando cruzar a EE. UU., a acudir a la Fiscalía para pruebas de ADN y seguir el proceso de identificación.
El colectivo, que también busca a Juan Jonás Mateo Castro Adriano, desaparecido desde 2019 en Puerto Peñasco, agradeció el apoyo de Servicios Periciales, la Guardia Nacional y otras autoridades. Mientras los análisis continúan, este hallazgo es un recordatorio brutal de las heridas abiertas en el desierto. ¿Cuántas historias más esperan ser contadas? Esto corta más hondo que un cactus.


