¡Turquía alza la voz en medio del caos en Oriente Próximo! El ministro de Exteriores, Hakan Fidan, pidió este martes una investigación urgente sobre los “asesinatos políticos” de Israel, tras el anuncio de la muerte de Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, y Golamreza Soleimani, jefe de la fuerza paramilitar Basij. Teherán aún no ha confirmado oficialmente estas bajas, pero Fidan, desde Ankara junto a su homóloga canadiense Anita Anand, calificó estos actos como “ilegales” y contrarios al Derecho Internacional Humanitario.
Fidan lamentó que la guerra se haya extendido a Líbano, donde han muerto 912 personas, incluyendo más de cien niños, y un millón han abandonado sus hogares. Advirtió que si el conflicto y la ocupación crecen, podría desatar una crisis de refugiados permanente, con millones buscando refugio fuera de sus países. “Esto debe detenerse lo antes posible”, urgió, recordando que Turquía ya acoge a 2.5 millones de refugiados sirios.
El ministro anunció una “gira regional” desde este miércoles para acordar medidas que frenen la guerra, desatada hace más de dos semanas. Sin revelar destinos, dijo que llevará mensajes del presidente Recep Tayyip Erdogan y propuestas turcas para una paz duradera. “Nuestro objetivo es una región donde todos vivan con seguridad y soberanía, donde los palestinos tengan su Estado, y donde Irán, los árabes y todos nosotros coexistamos en paz y tranquilidad”, afirmó con determinación.
Esto suena más a un grito desesperado por estabilidad que a un plan concreto. ¿Logrará Turquía mediar en este polvorín, o será solo otro intento perdido en el ruido de la guerra? Oriente Próximo sigue siendo un rompecabezas con piezas que no encajan.


