En un giro más perturbador que una película de terror de bajo presupuesto, un profesor de 52 años, identificado como Enrique “N”, fue detenido este miércoles en la preparatoria Colegio del Valle, en la colonia Del Valle Norte, alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México. ¿La razón? Varias alumnas lo acusaron de grabarlas con su celular, y no precisamente para un proyecto escolar. Todo explotó cuando la familia de una estudiante denunció el hecho, haciendo que la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) irrumpiera en el plantel como en un episodio de reality policial.
El momento clave fue captado por los propios alumnos, quienes grabaron al maestro mientras, con la sutileza de un elefante en una cristalería, usaba su teléfono para filmar por debajo de la falda de una chica que se acercó a su escritorio. El video se volvió viral en redes sociales más rápido que un meme de gatitos, desatando una ola de indignación y reclamos de castigo inmediato. Los usuarios no se guardaron nada, exigiendo medidas preventivas y cuestionando cómo alguien así llegó a estar frente a un salón.
La dirección de la escuela, tratando de no parecer el villano de la historia, colaboró con las autoridades para documentar el caso. La SSC aclaró que actuaron a petición del representante legal del colegio, mientras Enrique fue trasladado al Ministerio Público, donde se definirá su destino legal tras ser informado de sus derechos. La Fiscalía ya está juntando pruebas para ver si enfrenta cargos por acoso sexual y violación a leyes de protección a menores.
Mientras tanto, este escándalo deja claro que las escuelas necesitan más que pizarrones y gises; urgen medidas para evitar que los salones se conviertan en sets de grabaciones perturbadoras. ¿Será que este caso despierte un cambio, o solo será otro video viral olvidado?


