¡Por fin, un acuerdo en la OSCE, aunque con tijeretazo incluido! Este jueves, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que agrupa a 57 países, logró aprobar un presupuesto por primera vez en cinco años. Sin embargo, no fue un camino de rosas: Estados Unidos exigió fuertes recortes, y el organismo con sede en Viena tuvo que ceder para evitar un colapso.
La OSCE, que incluye a Canadá, Rusia y gran parte de Europa y Asia Central, ha estado atrapada en un punto muerto durante años. Moscú acusaba al grupo de ser un títere de Occidente, bloqueando decisiones clave como el presupuesto. En 2023, EE. UU. amenazó con abandonar el barco si no se recortaba más del 10% y se volvía a las “funciones básicas”. Aunque la organización no detalló la cifra exacta, diplomáticos revelaron que el recorte es de 15 millones de euros (unos 17 millones de dólares), aproximadamente el 10% del presupuesto de 2021, que se había mantenido congelado desde entonces.
Este acuerdo llega como un respiro para una organización que parecía más un ring de boxeo que un espacio de cooperación. Sin embargo, los recortes plantean preguntas: ¿podrá la OSCE seguir siendo efectiva con menos recursos o se quedará en un cascarón vacío? EE. UU. consiguió su tijeretazo, pero el costo real podría ser la capacidad del grupo para mediar en un mundo ya de por sí caótico.
¿Será este presupuesto un nuevo comienzo o solo un parche temporal? La OSCE sobrevive, pero con un cinturón más apretado que el de un pasajero en un vuelo low cost. Esto pinta más incierto que el clima en Viena.


