¡México no juega con la seguridad! Este viernes, la Secretaría de la Defensa Nacional realizó un ejercicio militar en el Campo Militar 37-A, en Santa Lucía, Estado de México, para afinar los protocolos de cara al Mundial de la FIFA 2026. Bautizado como “Ollamani” dentro del Plan “Kukulcán”, fue un despliegue más épico que una final de penales, con autoridades de los tres niveles de gobierno y hasta la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) sudando la gota gorda.
El simulacro incluyó de todo: detección de explosivos improvisados, sabotajes en transporte público, incidentes con materiales peligrosos en estadios, robos a delegaciones deportivas y hasta secuestros de diplomáticos. Hubo evacuaciones aeromédicas y protección antidrones, como si estuviéramos en una película de ciencia ficción y no en un partido de fútbol. Participaron la Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Secretaría de Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de la República, todos coordinados como una defensa impenetrable ante un tiro libre.
Los mandos militares al frente destacaron que estas prácticas son clave para enfrentar cualquier contingencia en un evento tan masivo. Representantes de la FMF y cuerpos de emergencia también estuvieron presentes, asegurando que no dejarán ni un balón suelto en materia de seguridad. El objetivo es claro: proteger a aficionados, selecciones y ciudadanos durante el torneo.
Así que, mientras México se alista para el Mundial, parece que el verdadero partido ya empezó en los campos de entrenamiento militar. ¿Estaremos listos para el silbatazo inicial o nos marcarán un autogol en seguridad? Solo el tiempo, y unos buenos simulacros más, lo dirán.


