El primer concierto del Circuito Nacional de Conciertos por la Paz, impulsado por la Secretaría de Cultura para promover armonía y acceso al arte, se celebró el 21 de marzo en la Plaza Monumental de Playas de Tijuana con Carín León como estrella. Sin embargo, la asistencia se convirtió en un culebrón más polémico que un dueto desafinado.
Tanto el cantautor sonorense como la dependencia federal subieron videos a sus redes mostrando el recital como un éxito rotundo. Pero la realidad parece haber cantado otra tonada. Medios locales como Agencia Fronteriza de Noticias y Semanario Zeta reportaron apenas unas 10 mil almas presentes, mientras que La Jornada Baja California citó a la secretaria Claudia Curiel de Icaza estimando 40 mil, lejos de las 80 mil esperadas por autoridades. ¿Alguien perdió la cuenta o inflaron las cifras como globos de fiesta?
En redes como X y TikTok, usuarios compartieron clips donde la Plaza Monumental luce más desierta que un pueblo fantasma. Algunos tijuanenses aprovecharon para lanzar dardos al gobierno, criticando que se gasten impuestos en conciertos mientras faltan medicinas, pavimentación, alumbrado y seguridad. “Me encanta Carín León, pero hoy le dimos un mensaje al gobierno de 4ta”, escribió un usuario, reflejando el descontento. Otros exigieron a la Secretaría de Cultura mostrar “las verdaderas imágenes” en lugar de videos editados.
Hasta ahora, no hay cifra oficial de asistencia, y la controversia sigue sonando más fuerte que un acorde mal tocado. ¿Fue un tropiezo logístico o una melodía que nadie quiso bailar? Mientras tanto, Tijuana parece haber cantado un rotundo “no” a este experimento de paz musical.


