¿Precios de la gasolina por las nubes? No se preocupen, dice la administración Trump, esto es más temporal que un romance de reality show. En la CERAWeek, el megaevento energético en Houston, Texas, que reúne a 10,000 magnates del petróleo hasta el viernes, el secretario de Energía, Chris Wright, soltó esa perla ante un auditorio que no sabía si aplaudir o pedir un reembolso.
Mientras la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz por Irán tienen al mundo energético más tenso que un gato en un cuarto de pepinos, Wright aseguró en CNBC que estas “turbulencias” son solo un bache. “Piensen en el futuro, un mundo mejor para sus hijos”, dijo, como si el futuro no incluyera facturas de gas. Trump, desde Florida, afirmó estar negociando con misteriosos iraníes, haciendo que los precios del petróleo cayeran un 10% más rápido que un influencer cancelado. ¿Magia o bluff? Juzguen ustedes.
El bloqueo de Ormuz fue calificado como “terrorismo económico” por Sultan Al Jaber de Adnoc en un video, mientras grandes nombres del Golfo como Saudi Aramco cancelaron su asistencia. Mike Wirth de Chevron advirtió que Asia tiembla por el suministro, y Patrick Pouyanné de TotalEnergies predijo gas caro hasta el verano boreal si no se despeja el paso. TotalEnergies, por cierto, recuperará 1,000 millones de dólares del gobierno de EE. UU. tras abandonar proyectos eólicos marinos, reinvirtiendo en gas natural licuado. Trump, fiel a su estilo, dice que las turbinas afean el paisaje y suben costos.
En resumen, mientras Trump impulsa carbón y petróleo desde su segundo mandato en 2025, y Doug Burgum habla de “realidades energéticas”, el mundo espera que Ormuz no sea el próximo drama de Netflix. ¿Gas caro o paz express? Esto huele más sospechoso que un descuento en la gasolinera.


