¡Un giro escalofriante en el caso de los 43 normalistas! La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ordenó a la Fiscalía General de la República un informe detallado sobre restos humanos hallados en la funeraria “El Ángel” en Iguala, Guerrero. Este descubrimiento podría estar ligado a la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en 2014.
El pasado viernes 20 de marzo, autoridades federales informaron a los padres de los normalistas sobre avances en la investigación. En la funeraria, encontraron cuerpos, ropa, un horno sin registro y dos crematorios más. Lo más impactante: una bolsa con restos óseos de 2014, que podría pertenecer a uno de los jóvenes. Sheinbaum confirmó que el lugar operaba de forma irregular y, aunque fue considerado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, había sido descartado hasta ahora.
“Es un caso de meses, los dueños están detenidos y hay una investigación profunda”, dijo la mandataria en su conferencia del 23 de marzo, evitando detalles para no entorpecer el proceso. También ordenó que se informara a los padres y anunció una búsqueda adicional en el sitio, asegurado desde octubre de 2025. Los padres, indignados, exigen saber cómo estos restos permanecieron ocultos por más de 11 años.
Sobre la regulación de crematorios, Sheinbaum propone reforzar registros en el Servicio Médico Forense y fosas comunes mediante una nueva ley, incluyendo ADN más allá de datos biométricos, ya que las funerarias son reguladas por estados, no a nivel federal. Mientras, el compromiso de esclarecer el caso, heredado de López Obrador, sigue sin respuestas concretas. ¿Será esta funeraria la clave o solo otro callejón sin salida más macabro que un guion de terror?


