¡Corea del Sur está apretando el cinturón energético! El presidente Lee Jae-myung llamó este martes a una campaña nacional de ahorro ante la crisis desatada por la guerra con Irán, que tiene el estrecho de Ormuz más cerrado que un frasco de pepinillos. Las instituciones públicas reducirán el uso de coches, y el ministro de Energía, Kim Sung-whan, aclaró que las restricciones para privados son voluntarias… por ahora.
El Gobierno lanzó 12 tips de ahorro que parecen un reto de reality show: duchas express, cargar móviles de día, y dejar la lavadora y aspiradora para el fin de semana. También pedirán a las 50 empresas más tragapetróleo que bajen el consumo, mientras promueven horarios escalonados. Kim anunció que reactivarán cinco reactores nucleares antes de mayo, suavizarán reglas para centrales de carbón y extenderán la vida de tres plantas programadas para cerrar este año. Esto ahorraría hasta 14,000 toneladas diarias de gas natural licuado, un respiro frente a las 69,000 toneladas que consumen para energía.
HD Hyundai ya se puso las pilas con medidas como apagar luces y cortar plásticos en filiales como Hyundai Heavy. Mientras, Seúl planea un presupuesto extra de 25 billones de wones (unos 16,600 millones de dólares) con vales y ayudas, porque, según Lee, salvar las finanzas públicas no es prioridad ahora. Corea importa 70% de su crudo por Ormuz, y aunque tiene reservas de 190 millones de barriles, analistas dicen que no durarían ni dos meses con un consumo diario de 2.9 millones. Emiratos prometió 24 millones de barriles, pero el envío es un misterio. ¿Lograrán ahorrar o acabarán pedaleando generadores? Esto está más tenso que un K-drama en el clímax.


