Ignacio Mendoza Jiménez, excoordinador del Sistema Penitenciario de Michoacán, acaba de ser añadido a la lista de Narcopolíticos, una plataforma de periodistas y activistas que expone nexos de funcionarios con el crimen organizado. Este lunes, un audio bomba reveló una presunta conversación entre Mendoza y William Edwin Rivera Padilla, alias “El Barbas”, jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán. En la grabación, “El Barbas” ofrece 2 millones de pesos por el control de las prisiones para vender alcohol y drogas, mientras Mendoza pide una cita con “el abogado”. ¿Reunión de negocios o de cárteles?
Según Narcopolíticos, Mendoza habría permitido que Cárteles Unidos dominara las cárceles, y ahora el CJNG quería su tajada. Lo vinculan también con la Familia Michoacana desde 2009, bajo el gobierno de Leonel Godoy, cuando fue detenido en el “Michoacanazo” junto a alcaldes y funcionarios por proteger a este cártel. Como subprocurador, lo acusaron de recibir sobornos de 20 mil dólares mensuales para alertar sobre operativos militares. Aunque pasó 8 meses en prisión, un juez lo liberó por “pruebas insuficientes”, juez que luego fue destituido por irregularidades.
En 2021, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, también señalado por Narcopolíticos, lo nombró coordinador penitenciario. La plataforma lo acusa de torturar a víctimas en Apatzingán y Morelia, y el activista Carlos Escobedo lo denunció por desaparición y tortura en 2024, alegando encubrimiento de la Fiscalía estatal. Tras el audio, Escobedo recibió amenazas por correo con un escalofriante “¿sigues vivo?”. Miguel Meza, de Defensorxs, responsabilizó a Bedolla y Mendoza por cualquier daño a Escobedo.
Este caso huele más podrido que un mercado abandonado. ¿Protegerá Michoacán a sus ciudadanos o seguirá siendo patio de juegos del crimen? El audio es solo la punta de un iceberg muy sucio.


