¡Drama político en Chile! El nuevo gobierno ultraderechista de José Antonio Kast decidió este martes bajarle el pulgar a la candidatura de Michelle Bachelet para la secretaría general de la ONU. La expresidenta socialista, postulada por el gobierno de Gabriel Boric junto a México y Brasil, se quedó sin el respaldo de su propio país. Pero no todo está perdido: las dos potencias latinas aún la apoyan, así que Bachelet sigue en la carrera.
Bachelet, de 74 años y pediatra de profesión, es la única mujer que ha presidido Chile, con dos mandatos (2006-2010 y 2014-2018) bajo la bandera del Partido Socialista. Su currículum en la ONU ya es más largo que una novela de Tolstói: fue directora de ONU Mujeres (2010-2013) y alta comisionada para los Derechos Humanos (2018-2022). Sin embargo, la Cancillería chilena soltó un comunicado más frío que un invierno en la Patagonia, diciendo que la “dispersión de candidaturas” y las diferencias con actores clave hacían “inviable” su postulación. Traducción: Kast no quiere ni verla en pintura.
La derecha chilena siempre miró con desconfianza esta candidatura, oficializada por Boric en febrero. Aunque el gobierno de Kast aclaró que no apoyará a rivales si Bachelet sigue en la pelea, el diputado socialista Raúl Soto calificó la decisión como un “bochorno internacional” más vergonzoso que tropezar en un escenario mundial. Bachelet, por ahora, guarda silencio. En la competencia están la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi, respaldado por Javier Milei.
En 80 años, ninguna mujer ha liderado la ONU, y solo un latino, el peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991), lo logró. ¿Será este el turno de América Latina? Con Kast jugando a ser el Grinch, el camino de Bachelet parece más empinado que subir el Everest en chanclas.


