¡Caos en la carretera y sequía en las casas! Esta mañana de viernes, la autopista México-Cuernavaca está totalmente cerrada en ambos sentidos a la altura de la Plaza de Cobro Tlalpan. Manifestantes de colonias como Temamantla y Los Pinos, en Xochimilco, tomaron la vía para gritar su desesperación por la falta de agua potable, un problema que arrastran desde hace más de un mes.
Según Caminos y Puentes Federales (Capufe), el bloqueo ha creado un embotellamiento épico, con filas de autos que se extienden por kilómetros tanto hacia la CDMX como a Cuernavaca. Los inconformes denuncian que las pipas prometidas brillan por su ausencia, dejando a las comunidades sin gota para lo básico. “Ya no podemos ni lavar un plato. Pedimos ayuda y nada”, lamentaron los manifestantes, usando la autopista como megáfono para presionar a las autoridades capitalinas.
Esta protesta ha convertido una de las principales arterias de la CDMX en un estacionamiento gigante, afectando a automovilistas, transportistas y usuarios de transporte público. Justo en el arranque de Semana Santa, cuando muchos buscan escapar a Morelos, el timing no podría ser peor para los viajeros atrapados en este drama vial.
Elementos de seguridad y personal de dependencias están en la zona intentando dialogar con los manifestantes para liberar la vía, pero hasta ahora no hay acuerdo a la vista. Las autoridades sugieren rutas alternas como el Viaducto Elevado Tlalpan o la carretera federal libre México-Cuernavaca, aunque estas ya empiezan a colapsarse por el desvío masivo.
Sin un posicionamiento oficial sobre el abastecimiento de agua, la incertidumbre reina tanto para los vecinos sedientos como para los conductores varados. ¿Se resolverá pronto o seguiremos viendo autopistas como campos de batalla? Manténganse al tanto y armen paciencia.


