¡México se mete al negocio del delivery petrolero! La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que varias empresas privadas están en pláticas con el gobierno para comprar combustible a Petróleos Mexicanos (Pemex) y enviarlo a compañías cubanas. Esto, mientras Cuba sigue más sedienta de crudo que un auto clásico en un rally del desierto.
Sheinbaum, en su conferencia mañanera, explicó que no se trata de un trato gobierno a gobierno, sino de privados que quieren hacer negocio. Sin soltar nombres, mencionó que estas empresas, dedicadas al transporte y exportación de hidrocarburos, buscan abastecer a cadenas hoteleras y otros negocios en la isla, que están desesperados por combustible en medio de una crisis económica brutal, agravada por apagones y escasez. Todo esto, mientras el bloqueo de EE. UU. sigue apretando más que un corsé del siglo XIX.
El tema se calienta porque Donald Trump, el domingo, dijo que no le molesta que Rusia mande petróleo a Cuba, aunque antes bloqueó envíos desde Venezuela y México con amenazas de aranceles. De hecho, un petrolero ruso, el Anatoly Kolodkin, con 730,000 barriles, ya llegó a la isla. Sin embargo, la Casa Blanca, por boca de Karoline Leavitt, aclaró que esto no significa un cambio en su política de sanciones. Cada barco será un “caso por caso”, como si estuvieran jugando al Monopoly con el crudo cubano.
Mientras, México se posiciona como el amigo que presta el coche para la fiesta. ¿Será Pemex el salvavidas de los privados cubanos o solo un cameo en esta telenovela energética? La isla espera combustible, y el mundo observa si este triangulo comercial prende motores o se queda en panne.


