¡Basta de tragedias! Tras la muerte de un mexicano en el centro de detención del ICE en Adelanto, California, sumando 14 fallecimientos, el gobierno de México alzó la voz. Durante ‘La Mañanera’ del 30 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que tomarán medidas legales para buscar justicia y proteger a los mexicanos en EE. UU., evitando más pérdidas a manos de autoridades migratorias.
Sheinbaum reveló que México intervendrá como amicus curiae, o “amigo de la corte”, en el caso judicial L.T. Mesrobian, una demanda iniciada el 26 de enero de 2026 contra las deplorables condiciones en los centros del ICE. Este caso, impulsado por el despacho Public Counsel de Los Ángeles, busca exponer los abusos que enfrentan los migrantes. La figura de amicus curiae permite a terceros, como gobiernos u organizaciones, aportar información o argumentos al tribunal para enriquecer la decisión del juez, especialmente en temas de interés público. En México, esta herramienta ha sido clave en casos de derechos humanos, como el aborto en 2007, Florence Cassez en 2011 y el matrimonio igualitario.
El objetivo es claro: influir para que las condiciones en Adelanto y otros centros mejoren, evitando más tragedias. Organizaciones como Amnistía Internacional han usado esta figura para visibilizar fallas en casos de feminicidios, y ahora México la emplea para defender a sus ciudadanos en el extranjero. Es un mensaje más fuerte que un grito en una marcha: no más impunidad.
¿Logrará México cambiar el rumbo en estos centros de detención? La batalla legal apenas comienza, pero la esperanza es que no haya una víctima 15. Por ahora, el país se planta como un aliado feroz de sus migrantes.


