¡Escándalo en las gasolineras bolivianas! Este martes, el gobierno de Bolivia anunció la suspensión de contratos de suministro de gasolina con las gigantes Vitol y Trafigura mientras se investigan acusaciones de combustible de mala calidad contrabandeado desde Chile. El ministro de Energía, Mauricio Medinaceli, soltó la bomba tras revelarse que 5,000 camiones cisterna cargados de gasolina adulterada cruzaron la frontera a través de una red transnacional de contrabando.
Las autoridades estiman que esta operación movió combustible por unos 150 millones de dólares entre octubre de 2025 y marzo de 2026. El ministro del Interior, Marco Antonio Oviedo, detalló que la gasolina estaba mezclada con aceite usado y agua contaminada, un cóctel más tóxico que un chiste malo. Conductores de transporte público en La Paz y El Alto se fueron a huelga la semana pasada, furiosos por los daños a sus vehículos causados por este brebaje infernal.
Bolivia, que depende de importaciones para cubrir más del 80% de su demanda de combustible, está en una crisis energética de película. El contrabando proviene de los puertos chilenos de Arica, Iquique y Mejillones, donde ya hay investigaciones en curso, especialmente en este último. Oviedo señaló que el problema también crece en Paraguay y Argentina, aunque guardó silencio sobre detalles para no entorpecer las pesquisas.
El gobierno boliviano trabaja con autoridades chilenas para desmantelar esta red y planea reuniones con Argentina y Paraguay, según el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo. Mientras, Vitol y Trafigura no han dicho ni pío ante las preguntas de Reuters. ¿Será este el fin del contrabando o solo una parada en boxes? Bolivia necesita combustible limpio, no un reality de estafas transfronterizas.


