¡El debate en EE. UU. está que arde! Este miércoles, la Corte Suprema analiza un caso histórico: ¿se mantiene o se elimina la ciudadanía automática por nacimiento para hijos de migrantes nacidos en territorio estadounidense? Una orden ejecutiva de Donald Trump, firmada el año pasado, busca restringir este derecho de la 14ª Enmienda, según reportó The New York Times el 31 de marzo.
Lo que hace este momento único, destaca el diario, es la resistencia de republicanos latinos del sur de Texas, muchos hijos o nietos de mexicanos, que votaron por Trump pero ahora le dan la espalda en este tema. Más de dos docenas entrevistados por el Times defienden la ciudadanía por nacimiento como pilar del sueño americano.
Samuel Garza, actor de 62 años de McAllen, hijo de mexicanos, votó tres veces por Trump, pero ahora duda. “Esto lastimaría a familias que vienen a contribuir”, dijo al Times. Santiago Manrrique, expolicía de 59 años de Edinburg, con abuelos migrantes irregulares, es tajante: “Si naciste aquí, eres ciudadano, está claro en la Enmienda”.
El Times también relata el caso de Roberto Hinojosa, de 51 años, hijo de agrícolas mexicanos, quien enfrentó un calvario burocrático por su pasaporte. En los 80 y 90, parteras falsificaron actas en Texas, y décadas después, el gobierno negó pasaportes a texanos ligados a 75 parteras condenadas entre 1960 y 2008, sin distinguir casos.
Esto no es solo un pleito legal, es personal. ¿Ganará la tradición de la 14ª Enmienda o la política de Trump? Esto está más tenso que un reality show en su gran final. Aquí seguiremos, atentos al fallo.


