¡De la farándula al Congreso! Lo que comenzó como un chisme de entretenimiento con Cazzu y Christian Nodal se coló a la agenda legislativa. Oaxaca, siguiendo los pasos de Michoacán, busca implementar la “Ley Cazzu”, una iniciativa más necesaria que Wi-Fi en un apagón, para evitar que padres o madres usen a los hijos como peones en trámites de pasaportes o viajes.
La diputada Concepción Rueda Gómez, de Morena, presentó la propuesta en Oaxaca para reformar el Código Familiar, añadiendo el artículo 274 Bis. Esta ley garantizaría la movilidad de menores, evitando que un progenitor bloquee trámites esenciales por puro capricho o chantaje. Si hay abandono o falta de pensión alimenticia, un juez podrá autorizar de inmediato pasaportes o salidas del país. Rueda destacó que esto combate la violencia vicaria, reconocida en Oaxaca desde 2024, y que afecta especialmente a mujeres en procesos revictimizantes.
En Michoacán, Sandra María Arreola Ruiz (PVEM) también empuja una reforma similar, buscando armonizar la legislación nacional con procedimientos ágiles para casos de abandono parental. Ambas iniciativas nacen del caso Cazzu-Nodal, que visibilizó cómo más de 11 millones de madres solteras en México cargan solas con el cuidado de sus hijos, mientras tres de cada cuatro menores no reciben pensión.
Organizaciones feministas aplauden la “Ley Cazzu”, exigiendo mecanismos rápidos con perspectiva de género. Inspirada en una petición argentina que juntó 33 mil firmas, la propia Cazzu se mostró sorprendida por el impacto. ¿Será que esta ley desarme el control parental? Esto pinta más liberador que un fin de semana sin pendientes.


