¡Atención, votantes! Iván Cepeda, el favorito del oficialismo colombiano por Pacto Histórico, se ha reunido por segunda vez con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en una especie de “tour de aliados internacionales” que parece sacado de un reality de diplomacia. Desde el Palacio de Gobierno, Cepeda no escatimó en halagos, asegurando que Sheinbaum es más admirada en Colombia que un influencer en pleno challenge viral.
Este segundo encuentro, que tuvo lugar la semana pasada, llega a menos de dos meses de las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026. Cepeda, quien ya se había visto con la mandataria mexicana en noviembre de 2025 tras ganar las primarias de la coalición que llevó a Gustavo Petro a la Casa Nariño en 2022, parece estar tejiendo una red de apoyo internacional más sólida que un grupo de WhatsApp de vecinos chismosos. No contento con México, también ha paseado su carisma por Brasil, donde charló con Lula da Silva, y por España, donde se reunió con Pedro Sánchez, todo mientras sigue la ruta de Petro durante su propia campaña.
Pero no todo es amor y fraternidad. Desde Madrid, Cepeda lanzó una bomba al estilo telenovela, acusando a la administración de Donald Trump de meter las narices en las elecciones colombianas de 2026, con el supuesto respaldo de la ultraderecha local. Según él, esto no es nuevo, y cita el caso de Honduras como ejemplo de estas maniobras más turbias que un meme de conspiración.
Así que, mientras Cepeda colecciona selfies con líderes mundiales, la pregunta sigue en el aire: ¿será esto pura estrategia electoral o simplemente un club de fans progresista? Lo que está claro es que la política colombiana está más internacionalizada que un festival de reguetón.


