¡Se armó el operativo del año en Quintana Roo! Remigio “N”, alias “Milo”, fue atrapado en el fraccionamiento Residencial Arbolada de Benito Juárez, como si estuviera paseando en un reality de narcos. Este sujeto, objetivo prioritario en la entidad y cerebro financiero de la Mafia Cubano-Americana, no estaba solo: lo pillaron con Joseline “N”, su presunta cómplice, y 38 dosis de marihuana que parecían souvenirs de Cancún, más una camioneta gris de dudoso gusto.
La Secretaría de Marina, la FGR, la SSPC, el Ejército Mexicano y la Secretaría de Seguridad Ciudadana estatal unieron fuerzas como si fueran los Vengadores del crimen organizado para darle jaque mate. Tras una revisión de rutina, confirmaron que “Milo” era buscado por Estados Unidos por tráfico de personas y delincuencia organizada. Sin perder tiempo, lo subieron a un avión rumbo a la Ciudad de México para su extradición. ¡Adiós, playas, hola extradición!
Este personaje, identificado como Remigio Valdez, no solo coordinaba operaciones, sino que era un dolor de cabeza internacional. Su grupo, ligado a La Mafia Cubana desde 2009, opera entre Cuba, México, España y Florida, especializándose en contrabando y extorsión de migrantes. Según el Departamento de Justicia de EE. UU., extorsionaban a cubanos retenidos en México, exigiendo rescates de 10 mil dólares y repartiendo amenazas como si fueran volantes.
La SSPC celebró el golpe como un triunfo de cooperación internacional, respetando soberanías y coordinando esfuerzos con el gobierno de Quintana Roo. Mientras tanto, “Milo” ya no disfrutará del sol caribeño. ¿Será que en la cárcel le darán un curso intensivo de leyes migratorias? El drama apenas comienza.


