¡Última hora desde la Casa Blanca! Donald Trump, en un giro digno de un reality show, anunció que suspenderá los ataques contra Irán por dos semanas, apenas dos horas antes de que su ultimátum a Teherán expirara. ¿Un acto de bondad o una estrategia de suspenso para mantenernos al borde del asiento?
En un mensaje en su red social Truth Social, Trump заявил que acepta pausar los bombardeos si Irán abre “total, inmediata y segura” el estrecho de Ormuz, ese pasillo vital para el petróleo mundial. “Será un alto el fuego recíproco”, aclaró el magnate, como si estuviera ofreciendo un trato en una subasta de eBay. Nada de misiles ni drones por 14 días, siempre que Teherán juegue limpio.
El cambio de tono llega tras una charla con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien horas antes le rogó a Trump extender el plazo. Parece que Sharif tiene más poder de convencimiento que un vendedor de seguros. ¿Será que Trump vio una oportunidad para lucirse como el pacificador del año, o solo quiere más tiempo para planear su próximo tuit explosivo?
Esto está más tenso que una partida de ajedrez con un temporizador a punto de sonar. ¿Cumplirá Irán con la apertura del estrecho, o aprovechará la pausa para recargar baterías? Mientras el mundo observa, Trump parece decir: “Dos semanas, chicos, no me hagan arrepentirme”. Esperemos que esta tregua no sea solo un comercial antes del próximo episodio de caos geopolítico.


